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CUIDADOS DE LA POINSETTIA: MINI GUÍA

La has visto por todos lados. En las floristerías, en las jardineras de la calle. En la casa de algún conocido con afición por la jardinería.

Es una planta inconfundible con sus hojas rojas. La poinsettia es la planta de Navidad en España y en muchos países del mundo.

La poinsettia, también conocida como Flor de Pascua, tiene fama de difícil. Muchas personas creen que solo sobrevive un año. En realidad, lo único que esta planta necesita son unos cuidados específicos, pero muy sencillos de aplicar.

Para que tu poinsettia vuelva a tener las hojas rojas cada Navidad, no tienes que ser un jardinero experto. Solo tienes que seguir los pasos que te contamos en este artículo.

¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

 

¿Qué es la poinsettia?

La poinsettia o Flor de Pascua es una planta originaria de México. Pero su impresionante color rojo ha hecho que se extienda por todo el mundo.

Las hojas que le dan color a la Flor de Pascua son en realidad brácteas. Es decir, hojas que nacen para proteger las flores o inflorescencias.

Es muy utilizada como planta de interior durante la época fría. A menudo se utiliza para crear centros de mesa.

La variedad de poinsettia que más conocemos es la de hojas rojas. Sin embargo, también existen variedades blancas, rosas, amarillas o hasta púrpuras.

Es una planta de origen tropical, por lo que no soporta el frío. A partir de la primavera podemos sembrarla como planta de exterior.

 

Cuidados de la Poinsettia

La poinsettia necesita manetnerse en interior cuando las temperaturas bajan de 15ºC. Con estos sencillos cuidados tu poinsettia se mantendrá sana todo el invierno.

 

Modera el riego

La poinsettia necesita que el sustrato esté siempre húmedo. Pero cuidado con encharcar las raíces, o podrían pudrirse.

La mejor opción es el riego por inmersión o capilaridad. Sumerge la maceta en un barreño con agua y déjala durante diez o quince minutos. Luego déjala que escurra para que suelte el exceso de agua. Asegúrate de que no quede agua en el plato de la maceta.

Si quieres que tu Flor de Pascua se mantenga sana durante más tiempo, hay un truco muy sencillo: Deja que el agua del riego repose en un recipiente 24 horas antes de usarla. Así se evaporará todo el cloro.

 

Evita las corrientes de aire

La poinsettia no se lleva bien con las corrientes de aire. Evita ponerla cerca de la calefacción o de un radiador.

Si enciendes la calefacción a menudo, pulveriza las hojas de la poinsettia con agua para evitar que se sequen.

 

Muchas horas de luz

La poinsettia necesita recibir varias horas de luz al día. Colócala cerca de una ventana o en una habitación soleada, donde reciba luz indirecta.

 

Retira las hojas marchitas

Con el tiempo, es posible que algunas hojas de la poinsettia se marchiten. No pasa nada mientras sean pocas. Retíralas para que la planta mantenga todo su vigor.

 

 Cómo hacer que la poinsettia recupere las hojas rojas

Las brácteas de la Flor de Pascua solo se mantienen rojas durante unos meses.

Durante el invierno, la planta pierde todas sus hojas y brácteas. Cuando rebrotan, en primavera, nacen verdes. Pero con un sencillo truco, conseguirás que las hojas recuperen su color.

Lo único que necesitas es mantenerla a oscuras.

Sí, como lo lees. El secreto para que la poinsettia vuelva a tener sus brácteas de colores en al año siguiente es que la mantengas apartada de la luz durante unas 14 horas diarias.

Lo que estamos haciendo es crear una “noche artificial”. Hazlo entre septiembre y noviembre, y para diciembre la planta habrán recuperado todo su color.

¿Cómo puedes hacerlo? Muy sencillo. Solo cubre la planta con una bolsa de basura bien opaca, o con una campana de papel de aluminio. Otra opción es meterla en un armario.

No tiene que ser a una hora específica del día. Puedes hacerlo de siete de la tarde a nueve de la mañana, por ejemplo. Así te aseguras de que la oscuridad sea total.

Hazlo así durante un par de meses y verás cómo empiezan a aparecer manchas de color.

¡Ojo! Durante el resto del día, la planta necesita seguir recibiendo sus horas de luz.

Para que desarrolle un color más vivo, recuerda podar las ramas más débiles y mantenerla a una temperatura de unos 20 ºC.

 

 

Mantenimiento de la poinsettia

Poca gente lo sabe, pero en realidad la poinsettia es una planta de hoja caduca. En invierno es habitual que pierda todas sus hojas. Si las ramas se mantienen verdes, no tienes de qué preocuparte, porque rebrotarán en primavera.

La Flor de Pascua es en realidad una planta muy rústica que apenas requiere cuidados. Con estos sencillos consejos de mantenimiento permanecerá sana todo el año.

 

Poda de la poinsettia

En primavera es recomendable podar la poinsettia. Hazlo entre marzo y abril, tras el periodo de floración.

En esta poda, corta las ramas a una longitud de entre 4 y 10 centímetros. Deja siempre un centímetro por encima de la hoja o la yema.

Como ya estará llegando el calor, es buena idea cubrir los cortes con un producto cicatrizante. Así te aseguras de que los hongos no infecten los cortes.

 

Trasplante de la poinsettia

Muchas veces tenemos prisa por trasplantar la Flor de Pascua. Queremos hacerlo nada más comprarla, porque pensamos que así crecerá más sana.

En realidad, no hace falta. Podemos tenerla durante todo el invierno en la misma maceta, y dejar el trasplante para la primavera.

Después de podarla, pasa tu poinsettia a una nueva maceta. Renueva el sustrato y añade un poco de fertilizante. Así, la planta crecerá con mucha energía y estará lista para desarrollar sus brácteas rojas cuando llegue el invierno.

 

La poinsettia como planta de exterior

Cuando haya pasado el invierno, puedes decidir si quieres cultivar tu poinsettia como una planta de interior o de exterior.

Si la cultivas en el jardín, debes seguir estos pasos para que se mantenga sana.

 

Protégela del viento y el frío

Los tallos de la Flor de Pascua son frágiles. Aunque puede vivir en exterior, lo mejor es que la mantengas cerca de una pared o un cercado. Así evitarás que el viento la dañe.

Recuerda también que esta planta no resiste las heladas. Asegúrate de sacarla cuando ya haya terminado el invierno.

Evita los encharcamientos

Si decides plantarla en el jardín, procura que el sustrato sea poroso y tenga buen drenaje. Un exceso de humedad en las raíces sería perjudicial para la planta.

 

Protégela de las plagas

En interior, la Flor de Pascua no suele sufrir enfermedades. Pero cuando la tenemos en el jardín, hay que tener cuidado con las plagas.

Las que más suelen afectan a esta planta son la mosca blanca, la araña roja y los ácaros. Protégela con un insecticida y un acaricida sistémicos durante los meses de más calor.

 

 

Si tienes dudas sobre cómo cuidar tu poinsettia y que vuelva a tener sus brácteas rojas el próximo año, consúltanos. Estamos aquí para ayudarte.