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Cómo abonar el suelo del jardín: guía paso a paso

Cualquier aficionado a la jardinería sabe que abonar el suelo de su jardín es imprescindible.

Si no, las plantas no tendrán los nutrientes necesarios para crecer y se acabarán marchitando.

Pero a la hora de ponerse manos a la obra es cuando surgen las dudas.

Por ejemplo:

  • ¿Cuántas veces al año hay que abonar y cuándo es el mejor momento?

  • ¿Qué proceso hay que seguir para abonar el suelo?

  • ¿Es el mismo que para abonar el césped o las plantas en maceta?

Si tú también tienes estas preguntas no te preocupes, porque les vamos a dar respuesta en este mismo post.

Toma nota.

Fertilizar - abonar

Por qué es necesario abonar el suelo del jardín y cuándo es el mejor momento para hacerlo

¿Te has fijado alguna vez en el suelo de un bosque?

Por lo general, la vida rebosa al pie de los árboles. Hay cientos de pequeñas plantas, musgo sobre los troncos, hongos que brotan entre las raíces y que se encargan de descomponer la hojarasca.

Es un entorno muy rico en materia orgánica y que se recicla continuamente. Por eso las plantas de un bosque no necesitan que las abonen.

Pero cuando las traemos a nuestro jardín (sobre todo si además las tenemos en macetas) es distinto.

El suelo del jardín no se renueva ni recibe materia orgánica descompuesta. Por eso, con el tiempo los nutrientes que tienen van siendo absorbidos por las plantas, y es entonces cuando decimos que el suelo “se agota”.

El abono sirve para devolverle nutrientes al suelo y ayudar a nuestras plantas a crecer con más vigor.

¿Y cuándo es el mejor momento para aplicar este abono?

Por lo general solemos hacerlo una vez al año en una de estas dos épocas:

  • Primavera: en el momento en que las plantas despiertan del letargo invernal, para que rebroten con más fuerza y desplieguen sus flores durante los meses siguientes.

  • Otoño: un abono de liberación lenta hará que tus plantas tengan los nutrientes necesarios para sobrevivir al frío del invierno.

El motivo es que en estos dos periodos es cuando las condiciones climáticas son mejores. Aún no hace demasiado calor y además la tierra no presenta un nivel muy alto de humedad.

Cómo abonar las distintas partes del jardín

A primera vista el proceso de abonado parece muy simple.

Sin embargo, en función de dónde tengas sembradas tus plantas tendrás que hacerlo de una manera determinada.

Así que podemos distinguir entre:

  • Abonar el suelo.

  • Abonar las macetas.

  • Abonar el césped.

Veamos cada caso por separado.

1. Abonar el suelo del jardín

Estos son los pasos a seguir con las plantas que tienes sembradas en el suelo.

Fertilizante natural

A. Retira las malas hierbas y limpia el terreno

Tanto si eliges abonar en primavera como en otoño, lo más probable es que tu jardín se encuentre lleno de hojarasca y, en algunos casos, de hierbas oportunistas que hayan germinado entre tus plantas.

Estas hierbas invaden el espacio de otras y compiten por los nutrientes del suelo. Por eso es importante eliminarlas, ya sea a mano con un herbicida selectivo.

Una vez hayas retirado las malas hierbas, lo siguiente es rastrillar el jardín para eliminar todos los restos orgánicos que puedan entorpecerte en el proceso de abonado.

B. Aplica el abono

Remueve la tierra y mézclala con materia orgánica, como mantillo o compost.

Estas mezclas, que puedes comprar en sacos ya preparados, cumplen el mismo papel que la hojarasca y los restos orgánicos en el suelo del bosque: devolverle a la tierra los nutrientes.

La diferencia es que estos compuestos no necesitan ser descompuestos por hongos (que podrían colonizar tus plantas y hacerlas enfermar).

C. Riega en profundidad

Como último paso, una vez que el abono esté bien repartido abre los aspersores para empapar el suelo (siempre sin encharcar). El agua hará que el abono se mezcle con la tierra y llegue mejor a las raíces de las plantas.

2. Abonar las macetas

Pasamos ahora a las plantas que tenemos en macetas.

Estas plantas están en una cantidad de tierra más reducida, por lo que la aplicación del abono en su caso es un poco distinta.

Fertilizar las macetas

Esto es lo que tienes que hacer:

  • Vacía la maceta: cuando el sustrato de una maceta se agota lo habitual es sustituirlo por otro. En este momento podemos aprovechar también para trasplantar la planta a una maceta más grande.

  • Ponle grava o arlita en el fondo: así el agua se escurrirá entre las piedras y evitaremos que las raíces se encharquen.

  • Añade el sustrato: ya sea universal o uno específico para el tipo de planta que quieres sembrar. Luego mete el cepellón en la maceta.

  • Pon el abono: aplica el mantillo alrededor del cepellón y presiónalo con los dedos para que se asiente.

El último paso es regar de manera generosa. De esta manera el agua hará que la tierra del cepellón, el sustrato y el mantillo se disuelvan y se mezclen bien.



3. Abonar el césped

De entre todas las plantas del jardín, el césped puede ser la más compleja de abonar, principalmente por su extensión. Pero si sigues estos pasos te será más sencillo.

Recuerda que si el suelo está compactado lo primero será escarificarlo y airearlo para que el abono penetre mejor en el suelo.

Fertilizante granulado

A. Empieza haciendo pasadas

En este caso utilizaremos un abono de liberación lenta. Así el efecto será gradual y el césped no crecerá tan rápido, por lo que no tendremos que estar segándolo constantemente.

Lo que haremos será bordear todo el perímetro del césped con abono (con cuidado de no salirnos) y luego ir haciendo pasadas perpendiculares por toda la superficie del jardín.

B. Distribúyelo de manera uniforme

Lo siguiente es distribuir el abono de manera uniforme por el césped.

Aquí lo importante es que no te excedas. Incluso es preferible quedarse corto en lugar de concentrar demasiada cantidad de abono en un mismo punto, porque eso podría hacer que las hojas se quemasen.

Si tienes una gran extensión de césped puedes utilizar una abonadora especial que se encarga de que el abono se distribuya de manera uniforme por toda la superficie.

C. Riega al terminar

De nuevo, el último paso es un riego profundo que permita que el abono se asiente.

Si has aireado previamente este paso servirá para que el abono penetre más profundamente en los agujeros del suelo y se mezcle con el sustrato.

Si necesitas ayuda para escoger tu abono, nosotros podemos ayudarte

Esto es solo un pequeño repaso de todo el proceso a seguir para abonar el suelo de tu jardín.

Sin embargo, puede que tengas dudas sobre cómo aplicar el abono, o incluso sobre cuál es mejor según el tipo de planta que tienes sembrada.

En ese caso nosotros podemos ayudarte.

Ten en cuenta que nosotros llevamos más de 30 años cuidando de jardines de todo tipo, así que conocemos muy bien las necesidades concretas de cada especie. Si necesitas algo de consejo, solo tienes que hacer clic aquí y ponerte en contacto con nosotros.

Lo de mantener tus plantas sanas y felices es nuestra especialidad.

Fotos: Pixabay